Bruno Juliano
ESEN
Mil maneras de lo mismo

Mil maneras de lo mismo.

Muestra Un espacio para la obra que no tuvo lugar, curada por Lara Marmor.Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires.

[Silence is] the most desirable state. In one sense a special use of words and pictures can conduce silence.

William S. Burroughs

Mil maneras de lo mismo es un proyecto no concretado que pretendía el traslado y emplazamiento de una piedra de enormes dimensiones ubicada a 2.000 metros de altura para ser dispuesta en el espacio de una cripta subterránea, cubierta de láminas de oro.

Láminas volátiles como evocación, como pretensión. Adheridas, tomando la forma de la piedra, como una máscara. Un intento de modificar la naturaleza. Una distancia. Un intento de elevación, o de abrir la distancia. Elevación desde los márgenes, no solo de abajo hacia arriba, sino todo el contorno, expandido, como un volumen que brilla y se abre.

Mil maneras de lo mismo implica desplazamiento —arrastrar la piedra— y traducción —elevar la piedra—. La traducción entendida como interpretación y, aún más, como la acción de trasladar, disponer y versionar. La traducción como desplazamiento de sentido. El dorado hace alusión a la luz divina, inexistente en el mundo. En este proyecto, el dorado está anclado en el peso de la piedra; esto es, sujeto al mundo. Se pone de manifiesto entonces una tensión entre fuerzas contrarias: la elevación y su contrapunto en el anclaje y hundimiento. El peso como acción, constante e invisible.

El silencio como presencia. El objeto mágico. La piedra que es una piedra. El deslumbramiento, el asombro. El orden, la pulsión contenida. La falta al respeto.

Mil maneras de lo mismo, detalle de la piedra dorada
Mil maneras de lo mismo

Mil maneras de lo mismo.

Muestra Un espacio para la obra que no tuvo lugar, curada por Lara Marmor.Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires.

[Silence is] the most desirable state. In one sense a special use of words and pictures can conduce silence.

William S. Burroughs

Mil maneras de lo mismo es un proyecto no concretado que pretendía el traslado y emplazamiento de una piedra de enormes dimensiones ubicada a 2.000 metros de altura para ser dispuesta en el espacio de una cripta subterránea, cubierta de láminas de oro.

Láminas volátiles como evocación, como pretensión. Adheridas, tomando la forma de la piedra, como una máscara. Un intento de modificar la naturaleza. Una distancia. Un intento de elevación, o de abrir la distancia. Elevación desde los márgenes, no solo de abajo hacia arriba, sino todo el contorno, expandido, como un volumen que brilla y se abre.

Mil maneras de lo mismo implica desplazamiento —arrastrar la piedra— y traducción —elevar la piedra—. La traducción entendida como interpretación y, aún más, como la acción de trasladar, disponer y versionar. La traducción como desplazamiento de sentido. El dorado hace alusión a la luz divina, inexistente en el mundo. En este proyecto, el dorado está anclado en el peso de la piedra; esto es, sujeto al mundo. Se pone de manifiesto entonces una tensión entre fuerzas contrarias: la elevación y su contrapunto en el anclaje y hundimiento. El peso como acción, constante e invisible.

El silencio como presencia. El objeto mágico. La piedra que es una piedra. El deslumbramiento, el asombro. El orden, la pulsión contenida. La falta al respeto.

Mil maneras de lo mismo, detalle de la piedra dorada